lunes, 22 de enero de 2018

Vargas Llosa / Conducta impropia

Harvey Weiinsten


Mario Vargas Llosa

Conducta impropia

A lo largo de muchos siglos, las mujeres han sido víctimas por el simple hecho de ser mujeres. Por fin las cosas comienzan a cambiar

18 NOV 2017 - 18:00 COT




Conducta impropia
FERNANDO VICENTE

Desde que llegué a Estados Unidos hace una semana veo en los diarios y los programas de noticias en la televisión usar el delicado eufemismo “conducta impropia” para los abusos sexuales de todo orden cometidos por productores, artistas, políticos, a quienes el testimonio de sus víctimas está llevando a la ruina económica, el desprestigio social y podría incluso sepultar en la cárcel.
Inició esta estampida el caso de Harvey Weinstein, eminente y multimillonario productor de cine, ganador de todos los premios habidos y por haber, a quien cerca de medio centenar de mujeres, muchas de ellas jóvenes actrices tratando de abrirse camino en Hollywood, han acusado de aprovecharse de su poderío en esta industria para violarlas o someterlas a prácticas indignas. Cuando algunas de sus víctimas lo amenazaban con denunciarlo, el magnate libidinoso usaba a sus abogados para aplacarlas con sumas de dinero a veces muy elevadas. Ahora, Weinstein se ha refugiado en una clínica de Escocia para seguir un tratamiento destinado a enflaquecerle la desmedida libido pero la policía y los fiscales de Nueva York han anunciado que a su vuelta será detenido y juzgado. Entre tanto lo han expulsado de sinnúmero de asociaciones, le han pedido que devuelva muchos premios y, según la prensa, su ruina económica es ya un hecho.

Elvira Lindo / Traidora Atwood


Margaret Atw

Traidora Atwood

La escritora canadiense no ha defendido el abuso, sino la presunción de inocencia



Elvira Lindo
20 de enero de 2018

Que una escritora que podría gozar de un momento dulce como Margaret Atwood salte a la arena y contradiga a algunas de sus fervientes admiradoras tiene mucho mérito. No sé si tiene razón, en estos tiempos nos faltan datos y matices, pero hay que reconocerle arrojo y honestidad. Atwood, la idolatrada autora de El cuento de la criada, trataba de explicar esta semana en un artículo del periódico canadiense The Globe and Mail, titulado Am I a Bad Feminist?, por qué había sido para ella una cuestión de principios firmar la carta pública en la que se reclamaba a la Universidad de British Columbia una investigación justa en relación a las acusaciones de abuso sexual que habían desembocado en la expulsión del escritor Steven Galloway, hasta el momento director del prestigioso máster de escritura creativa de dicho centro. Nuestro periódico glosó la columna de Atwood, pero yo recomendaría leerla entera, porque el asunto tiene tantos flecos que es casi imposible extraer una frase de un texto que cobra sentido si se lee de principio a fin.

domingo, 21 de enero de 2018

La Chascona de Pablo Neruda / La arquitectura de un poeta

La Chascona de Pablo Neruda

La arquitectura de un poeta

23 OCTUBRE 2015, 
RAQUEL DOMMARCO PEDRÃO

Ubicada en la Calle Fernando Marquez de la Plata 0192 en Santiago de Chile, La Chascona fue la casa en la que vivió el poeta Pablo Neruda con su última esposa, Matilde Urrutia. El propio Neruda nombró la residencia en honor a Matilde. La explicación, tal y como explican los guías que acompañan a los turistas en la casa, es que Matilde tenía el cabello muy rizado y revuelto y de ese rasgo sacó el poeta el apodo que le dio a su esposa y también a la casa que compartían (chascona en argot-chileno significa despeinada).

Pablo Neruda / El mar




Pablo Neruda
EL MAR

Un solo ser, pero no hay sangre.
Una sola caricia, muerte o rosa.
Viene el mar y reune nuestras vidas
y sólo ataca y se reparte y canta
en noche y día y hombre y criatura.
La esencia: fuego y frío: movimiento.


Pablo Neruda
Plenos poderes
Losada, Buenos Aires, 1962, p. 14


Pablo neruda / Oda al mar

Eastern Point, 1900
Winslow Homer

Pablo Neruda

ODA AL MAR



Aquí en la isla
el mar
y cuánto mar
se sale de sí mismo
a cada rato,
dice que sí, que no,
que no, que no, que no,
dice que si, en azul,
en espuma, en galope,
dice que no, que no.
No puede estarse quieto,
me llamo mar, repite
pegando en una piedra
sin lograr convencerla,
entonces
con siete lenguas verdes
de siete perros verdes,
de siete tigres verdes,
de siete mares verdes,
la recorre, la besa,
la humedece
y se golpea el pecho
repitiendo su nombre.
Oh mar, así te llamas,
oh camarada océano,
no pierdas tiempo y agua,
no te sacudas tanto,
ayúdanos,
somos los pequeñitos
pescadores,
los hombres de la orilla,
tenemos frío y hambre
eres nuestro enemigo,
no golpees tan fuerte,
no grites de ese modo,
abre tu caja verde
y déjanos a todos
en las manos
tu regalo de plata:
el pez de cada día.

Aquí en cada casa
lo queremos
y aunque sea de plata,
de cristal o de luna,
nació para las pobres
cocinas de la tierra.
No lo guardes,
avaro,
corriendo frío como
relámpago mojado
debajo de tus olas.
Ven, ahora,
ábrete
y déjalo
cerca de nuestras manos,
ayúdanos, océano,
padre verde y profundo,
a terminar un día
la pobreza terrestre.
Déjanos
cosechar la infinita
plantación de tus vidas,
tus trigos y tus uvas,
tus bueyes, tus metales,
el esplendor mojado
y el fruto sumergido.

Padre mar, ya sabemos
cómo te llamas, todas
las gaviotas reparten
tu nombre en las arenas:
ahora, pórtate bien,
no sacudas tus crines,
no amenaces a nadie,
no rompas contra el cielo
tu bella dentadura,
déjate por un rato
de gloriosas historias,
danos a cada hombre,
a cada
mujer y a cada niño,
un pez grande o pequeño
cada día.
Sal por todas las calles
del mundo
a repartir pescado
y entonces
grita,
grita
para que te oigan todos
los pobres que trabajan
y digan,
asomando a la boca
de la mina:
"Ahí viene el viejo mar
repartiendo pescado".
Y volverán abajo,
a las tinieblas,
sonriendo, y por las calles
y los bosques
sonreirán los hombres
y la tierra
con sonrisa marina.
Pero
si no lo quieres,
si no te da la gana,
espérate,
espéranos,
lo vamos a pensar,
vamos en primer término
a arreglar los asuntos
humanos,
los más grandes primero,
todos los otros después,
y entonces
entraremos en ti,
cortaremos las olas
con cuchillo de fuego,
en un caballo eléctrico
saltaremos la espuma,
cantando
nos hundiremos
hasta tocar el fondo
de tus entrañas,
un hilo atómico
guardará tu cintura,
plantaremos
en tu jardín profundo
plantas
de cemento y acero,
te amarraremos
pies y manos,
los hombres por tu piel
pasearán escupiendo,
sacándote racimos,
construyéndote arneses,
montándote y domándote
dominándote el alma.
Pero eso será cuando
los hombres
hayamos arreglado
nuestro problema,
el grande,
el gran problema.
Todo lo arreglaremos
poco a poco:
te obligaremos, mar,
te obligaremos, tierra,
a hacer milagros,
porque en nosotros mismos,
en la lucha,
está el pez, está el pan,
está el milagro.





sábado, 20 de enero de 2018

Donald Trump / El presidente que rompiò Estados Unidos




Donald trump

eL PRESIDENTE

QUE ROMPIÓ 

ESTADOS UNIDOS

El legado de Trump tras acceder al cargo es la mayor fractura social desde los magnicidios de 1968 y Vietnam


JAN MARTÍNEZ AHRENS
Washington 
19 ENE 2018 - 17:21 COT

El tiempo en política es una sustancia altamente inestable. Siempre va por delante pero solo se entiende mirando atrás. Es algo que saben bien los sociólogos estadounidenses. Desde hace un año, sus sensores han detectado un seísmo únicamente comparable al que en 1968 sacudió al país. Una falla que, según las encuestas, ha dividido a la sociedad norteamericana como nunca en medio siglo y que tiene una causa bien establecida: Donald John Trump (Nueva York, 1946).

Bogotá 39 / Voces para contar Latinoamérica


Bogotá 39: voces para contar Latinoamérica

La lista de autores del continente menores de 40 años que promueve el Hay Festival de Cartagena de Indias propone una ventana a lo que une y distancia a esta generación


FRANCESCO MANETTO
19 ENE 2018 - 19:45 COT




Bogotá 39: voces para contar Latinoamérica
PEP BOATELLA

Gabriel García Márquez terminó de escribir Cien años de soledad a los 39. Esa es la edad de corte establecida para la selección de talentos literarios latinoamericanos promovida por el Hay Festival y que la semana que viene se presentará en Cartagena de Indias. Hablar de esta lista, Bogotá 39, implica una suerte de ejercicio de numerología. Se trata de 39 escritores de ficción que aún no han cumplido los 40. Provienen de 15 países. Sus nombres se dieron a conocer en mayo, 10 años después de la primera edición de esta iniciativa. Representan, de alguna manera, una generación. Algunas de las mejores mentes de su generación. 39 propuestas para seguir leyendo.

De la revolución cubana a la revolución digital



De la revolución cubana a la revolución digital

La nueva generación de autores latinoamericanos ha cambiado la historia por la memoria, al dictador por el narco y el compromiso político por la conciencia de clase y de género






Foto de grupo de los integrantes de la lista Bogotá 39 de 2007. DANIEL MORDZINSKI

EL MAPA NO ES EL TERRITORIO
Cualquiera que descubriera a Luis Cernuda en una selección de la generación del 27 o a Claudio Rodríguez en una del grupo de los 50, estará por siempre agradecido a las antologías. Cualquiera que sepa cómo hicieron las suyas —canónicas durante mucho tiempo— Gerardo Diego y J. M. Castellet, desconfiará de ellas. Lo mismo cabría decir, para el ámbito transatlántico, de obras como Laurel (1941) o Las ínsulas extrañas (2002). Una antología no es más que una propuesta de lectura, pero, inevitablemente, termina convirtiéndose en el borrador de la próxima historia de la literatura. En el escueto prólogo que abría la primera edición de Bogotá 39 (Ediciones B, 2007) se decía que no era “la más infalible y privilegiada lista de los mejores”. Es cierto, pero del buen olfato de aquella primera criba nace el crédito de la segunda, publicada en España por Galaxia Gutenberg. Su eficacia “histórica” habrá que juzgarla dentro de 10 años más por lo que incluye que por lo que deja fuera, aunque la tensión entre presencias y ausencias ya es inevitable: si hace una década quedaron excluidos autores tan destacados hoy como el mexicano Julián Herbert o la chilena Nona Fernández, ahora se echa de menos a dos autoras de las mismas nacionalidades como, respectivamente, Fernanda Melchor y Paulina Flores.

viernes, 19 de enero de 2018

Philip Roth / El pequeño Swift


Philip Roth

El pequeño Swift

Un iluminador ensayo con limitaciones interpreta la carrera literaria del polémico Philip Roth


ANNA CABALLÉ
28 MAR 2016 - 00:23 COT

Siempre se ha dicho que Jonathan Swift, tal vez el más importante escritor en lengua inglesa de su tiempo (con el permiso de James Boswell), fue un escritor que unía a su gran inteligencia una absoluta incapacidad para la ilusión. Una oculta de­sesperación le llevaba a la crítica de todos los valores dominantes, hasta amenazar las raíces mismas de la existencia humana en Los viajes de Gulliver (1726). Y agradezco a la autora de Roth desencadenado. Un escritor y sus obras, Claudia Roth Pierpont, que sugiera las correspondencias apreciables en el talento y sensibilidad de ambos novelistas. Porque, en efecto, con siglos de distancia, los dos recurren a la sátira como el principal instrumento de su literatura, pero también late en ellos el deseo de renovar la prosa de su tiempo, dotándola de una nueva y punzante vitalidad. Asimismo los dos se caracterizan por un componente obsesivo y amargo de su personalidad que les conduce a la depresión ocasionalmente.

Desenmascarando a Philip Roth

Desenmascarando a Philip Roth

La biografía de Claudia Roth Pierpoint descubre, entre otras cosas, que el autor americano tuvo un breve 'affaire' con Jackie Kennedy


ELENA HEVIA / BARCELONA
DOMINGO, 21 DE FEBRERO DEL 2016 - 18:28 CET
Desenmascarando a Philip Roth
Jacqueline Kennedy. 
Máscara sobre máscara, Philip Roth, que ha sido considerado el mejor autor norteamericano vivo y el merecedor absoluto de ese Premio Nobel que se le resiste año tras año, ha ido construyendo con su obra una serie de espejismos, verdades a medias y alter-egos multiplicados para explicarse a sí mismo. De ahí que, cuando el autor de ‘El mal de Portnoy’ decidió anunciar en el 2012 que echaba definitivamente el cerrojo a la creación, parecía que solo cabían esperar los ensayos que explicaran y ordenaran todo ese intrincado laberinto ficcional que es su obra desde el punto de vista autobiográfico. El propio Roth, que ahora tiene 82 años, lo anunció así, dijo que su labor a partir de ese momento era clasificar sus papeles personales para allanar la que posiblemente será la biografía canónica escrita por Blake Bailey, que ya firmó la definitiva (y por cierto no excesivamente complaciente) de John Cheever.

jueves, 18 de enero de 2018

Los traumas con las mujeres de Philip Roth



Los traumas con las mujeres 

de Philip Roth

  • Se publica una biografía del narrador estadounidense, probablemente el literato actual más premiado del mundo, quien exorcizó en muchas obras sus fantasmas sentimentales




Hace cuatro años, Philip Roth (Nueva Jersey, 1933) se disculpaba por no poder asistir a la ceremonia de entrega de los premios Príncipe de Asturias, que había ganado en la categoría de Letras, aduciendo una operación de columna vertebral. En su nota –que leyó el embajador americano en España–, el escritor se sorprendía de que otro país se fijara de tal manera en su obra al considerar que la suya era fundamentalmente una narrativa de raigambre norteamericana: «La historia de los Estados Unidos, las vidas estadounidenses, la sociedad estadounidense, los lugares estadounidenses, los dilemas estadounidenses –la confusión, las expectativas, el desconcierto y la angustia estadounidenses– constituyen mi temática», decía el que probablemente sea el autor con el mayor número de premios importantes recibidos en toda la historia.

Philip Roth / “Ninguna de las conductas más extremas que han salido en los periódicos me sorprende”

Philip Roth


Philip Roth: “Ninguna de las conductas más extremas que han salido en los periódicos me sorprende”

El autor analiza el movimiento #MeToo, la presidencia de Donald Trump y su retirada de la escritura en una entrevista con 'The New York Times'


“En pocos meses dejaré la vejez para adentrarme en la vejez profunda [cumplirá 85 años el 19 de marzo]. Me parece asombroso seguir aquí al final de cada día. Al acostarme sonrío y pienso: ‘He vivido un día más’. Y me fascina despertarme ocho horas más tarde y seguir aquí: ‘He sobrevivido otra noche”, explica el autor al principio de la charla. Sus jornadas se convierten en una especie de “juego” en el que, de momento, sigue ganando, “en contra de todas las probabilidades”.
Para ocupar ese día a día, Roth se dedica a leer, sobre todo de Historia: principalmente de EE UU, pero también de Europa. Apenas cata novelas, tal vez por la sobredosis del pasado: “Me pasé toda mi vida laboral leyendo, estudiando y escribiendo ficción. Hasta hace siete años casi no pensaba en otra cosa”. Tal vez por eso, el autor asegura que tampoco echa de menos su época como escritor. De hecho, demuestra tener muy claro por qué lo dejó y no muestra la menor intención de retomarlo: “En 2010 empecé a tener la fuerte sospecha de que ya había sacado lo mejor de mi trabajo y lo siguiente sería inferior. Ya no poseía la vitalidad mental, ni la energía verbal o la forma física necesarias para construir y mantener un largo ataque creativo de cualquier duración sobre una estructura tan compleja y exigente como una novela”.
Desde luego, sin embargo, la energía verbal no le falta para referirse al presidente de EE UU, Donald Trump. Roth considera que nadie podría haber previsto la “catástrofe” que vive su país actualmente, la “commedia dell’arte de un bufón presumido”. Ni siquiera el presidente Charles Lindbergh de su La conjura contra América es comparable con el mandatario actual, según Roth: “Hay una clara diferencia de estatura”. En la obra, el escritor imaginaba que Lindbergh, al que retrataba como un fascista, racista, firme defensor del supremacismo blanco, derrotaba a Franklyn Delano Roosevelt en las elecciones presidenciales de 1940, lo cual cambiaba el destino de EE UU y del mundo entero. Aún así, por lo menos, Lindbergh era un “héroe americano”, por su hazaña de ser el primer piloto en cruzar el Atlántico en solitario en un avión, en 1927. Frente a él, “Trump es un fraude masivo, la suma malvada de sus deficiencias, vacío de todo, salvo de la ideología hueca de un megalómano”. "Qué naíf fui al creer en 1960 que era un estadounidense que vivía en tiempos ridículos", agrega. 
Respecto al movimiento #MeToo, Roth, que ha buceado a fondo en lo más oscuro del deseo sexual masculino a lo largo de su trayectoria literaria, no se muestra sorprendido de lo que desvelan las denuncias: "Ninguna de las conductas más extremas sobre las que he estado leyendo en los periódicos me ha asombrado".