jueves, 19 de octubre de 2017

El escándalo sexual del todopoderoso Harvey Weinstein conmociona Hollywood


Harvey Weinstein

HARVEY WEINSTEIN

El escándalo sexual del todopoderoso Harvey Weinstein conmociona Hollywood

El productor, uno de los nombres fundamentales del cine estadounidense de los últimos años, es despedido de su compañía en medio de informaciones de abusos a mujeres


Gregorio Belinchón
8 de octubre de 2017

Sexo y Hollywood. Cualquiera se frotaría las manos. Sexo, Hollywood y Harvey Weinstein, el productor y distribuidor de cine más poderoso del mundo fuera de una major (un gran estudio de Hollywood). Palabras mayores. Carne de titular por todo el mundo. Hasta el presidente Donald Trump decidió dar su opinión el sábado sobre el escándalo: "Conozco a Harvey Weinstein desde hace mucho tiempo, no me sorprende para nada". Tenía sentido el ataque: durante décadas Weinstein ha sido uno de los grandes recaudadores de fondos para las campañas demócratas, ejerciendo de apoyo en el cine de los Clinton y de Barack Obama. Incluso Malia Obama, la hija mayor del expresidente, ha sido becaria en su empresa hasta finales del pasado verano. Varios senadores y congresistas han enviado las donaciones que les hizo el productor a ONG que luchan contra los abusos sexuales. Anoche, lo que quedaba del consejo de administración de The Weinstein Company, encabezado por su hermano Bob, anunció su despido. Ahora nadie parece saber nada de Harvey Weinstein, impulsor de la carrera de Quentin Tarantino y productor de películas como Shakespeare enamorado o The Artist.


La tormenta estalló el jueves, cuando The New York Times publicó un amplio reportaje sobre la cara oculta de Weinstein como depredador sexual. Entre los detalles, que en al menos ocho ocasiones, desde mediados de los años noventa hasta 2015, el productor había llegado a acuerdos extrajudiciales con sus víctimas de acosos y abusos. A cambio de dinero callaron. Una secretaria, tres asistentes, actrices, modelos... Otras sí han tenido la valentía de dar el paso adelante. Ashley Judd contaba en el diario neoyorquino cómo durante el rodaje de El coleccionista de amantes Weinstein le citó para una reunión de trabajo en el hotel Península en Beverly Hills. Allí Judd se encontró al productor que, vestido solo con una bata, le propuso darle un masaje en el cuello o si quería observarle mientras se duchaba. Judd logró huir de la encerrona, no como algunas de las asistentes del cineasta. Entre quienes firmaron esos contratos de confidencialidad están la actriz Rose McGowan, que recibió 100.000 en dólares en 1997, o la modelo italiana Ambra Battilana, la última que le denunció, en 2015.
Tras la publicación de la historia, Weinstein remitió un comunicado en el que pedía perdón por su comportamiento, confesaba recibir terapia y aseguraba: “Estoy tratando de hacer las cosas mejor, pero sé que todavía me queda un largo recorrido". Finalmente, anunciaba que se retiraba temporalmente -desde anoche, de forma definitiva- de la copresidencia de su empresa The Weinstein Company, que a partir de ahora lidera en solitario su hermano Bob.
Sin embargo, ese alejamiento del cine no ha silenciado la historia. En The New York Times, Judd decía: “Hasta ahora las víctimas habíamos hablado de esto entre nosotras, pero es hora de que lo hagamos público”. Muchos miembros de la industria del cine llevan desde el viernes recalcando: ¿cómo puede ser que algo que toda la industria conocía no haya salido a luz antes? ¿Ninguna víctima pensó que al callar estaban permitiendo que siguiera con sus abusos? La misma McGowan escribió en Twitter: "Mujeres de Hollywood, ¿dónde estáis? Vuestro silencio es ensordecedor". De las grandes estrellas de Hollywood, solo Jessica Chastain, Brie Larson, Lena Durham y el director Judd Apatow han entrado en el debate, apoyando a Judd y McGowan. Ha habido más apoyos de la clase media, de buenos intérpretes que no son de la lista A, como Mark Ruffalo, America Ferrara, Thomas SadoskiAmber Tamblyn, Ellen Barkin o Seth Rogen. El resto, silencio.

LO QUE IMPORTA DE VERDAD EN EL CINE

Harvey Weinstein cuenta que su pasión por el cine empezó de crio: "Sigo siendo el joven que caminaba dos millas hasta el cine The May­fair, en Flushing Mea­dows, para ver las películas de los grandes, Lelouch, Godard, Renoir y de mi favorito, François Truffaut", contaba cuando recibió la Legión de Honor francesa. Sin embargo, uno de los grandes enemigos de Weinstein, el periodista y escritor Peter Biskind, refutaba esta bonita historia en 2004 en su mítico libro Sexo, mentiras y Hollywood (que desgrana los tejemanejes de Miramax y del festival Sundance) con numerosos testimonios que contradecían esta educación cinéfila. Biskind asegura que ambas instituciones prostituyeron económica y artísticamente al cine indie, la marca de la casa de Miramax, aunque incluso Weinstein siempre tuvo problemas con esa palabra: "No creo que nadie vaya al cine porque una película sea independiente”, dijo en Madrid hace dos años. "Es una etiqueta que no vende tanto". Y respondía a que si de verdad creía que importan más las películas que una campaña de promoción: “De verdad. Es el típico cuento de la prensa: la magia de la publicidad. Si no, ¿de qué escribiríais? ¿Que una película es sencillamente buena? Esa es una historia aburrida. Sé lo que digo, porque empecé como periodista”.
Lisa Bloom, una de las abogadas de Weinstein, especializada además en casos de acoso sexual, dijo en una declaración el jueves que su cliente "niega muchas de las acusaciones y las califica de claramente falsas". Y que se planteaban demandar al diario. El sábado, Bloom anunció por Twitter la renuncia de su puesto, sin dar más explicaciones. La noche anterior el consejo de administración de The Weinstein Company -formado por nueve miembros de los que dimitieron tres, otro se negó a firmar y Harvey no fue convocado- había criticado los primeros pasos de la estrategia de Bloom. La empresa anunció en ese momento (48 horas antes de despedirle) que apoyaba a Weinstein en su retirada temporal y abría una investigación interna sobre los hechos,porque entre las víctimas hay ejecutivas de la compañía, como Lauren O'Connor. Curiosamente, O'Connor ya elaboró un informe interno en 2015 sobre el acoso a ella y a otras compañeras. Otra demostración de la presunta hipocresía de Weinstein, que dio carpetazo a la investigación a la vez que proseguía con su imagen de adalid de la causa feminista, produciendo un documental de O'Connor sobre abusos sexuales en campus universitarios, o sumándose este mismo año a las marchas de mujeres en enero en protesta por la investidura de Trump. A lo largo del fin de semana han aparecido más víctimas de abusos. Según ha contado en The Huffington Post, Lauren Sivan, una presentadora de noticias, fue obligada hace diez años por el productor a ver cómo se masturbaba en un restaurante. Liza Campbell, guionista y artista, describía en Sunday Times cómo hace 20 años el productor le invitó a bañarse con él, y que logró escaparse de la habitación del hotel Savoy, a la que le había convocado cuando le anunció que abandonaba de la empresa.
Weinstein (Nueva York, 1952) siempre ha navegado por mares de controversias. Con su hermano Bob creó Miramax -nombre que fusiona el de sus padres, Miriam y Max- en 1979, con la que revolucionaron el cine indie en los años 80. Después de vender la empresa a Disney (agobiados por las deudas), fueron despedidos de ella en 2005 y fundaron The Weinstein Company. En ese camino han logrado más de 80 oscars y cerca de 350 candidaturas a los premios de Hollywood, incluidas las películas extranjeras que distribuyeron en EE UU. Su nombre está detrás del éxito de The Artist, La vida es bella, Tigre y dragón, Cinema paradiso, El paciente inglés, La dama de hierro o Shakespeare enamorado, que le reportó, como productor, el único Oscar ganado por él mismo. Los Weinstein impulsaron las carreras de los creadores del cine indie de los ochenta, como Steven Soderbergh, Quentin Tarantino (su niño bonito) o Kevin Smith, que acabó repudiándole. Porque Weinstein se considera a sí mismo un cineasta, y Smith acabó harto de sus presiones. En Hollywood al productor le conocen como El castigador o Harvey Manostijeras, por su tendencia a remontar las películas que importa a EE UU sin consultar a los directores.
La Academia de Hollywood ha cambiado varias veces sus reglas para poner coto a sus agresivas campañas en los Oscar. Él mismo estuvo detrás de la promoción para las estatuillas de Meryl Streep, Kate Winslet, Penélope Cruz, Jennifer Lawrence o Gwyneth Paltrow. A pesar de eso, hace dos años en una visita a Madrid dijo: “Lo importante no es el marketing, sino las películas”. Hoy, si quiere volver al cine, necesitará su mejor campaña de promoción.




Harvey Weinstein, abandonado por su esposa


Harvey Weinstein y su esposa Georgina Champman
Nueva York, 2017

Harvey Weinstein, 

abandonado por su esposa

"Mi corazón se rompe por todas las mujeres que han sufrido un tremendo dolor a causa de estas acciones imperdonables", anuncia Georgina Chapman en el comunicado de su separación del productor


EL PAÍS
Madrid 11 OCT 2017 - 05:07 COT


La esposa de Harvey Weinstein, la diseñadora de Marchesa Georgina Chapman, ha decidido separarse tras las acusaciones de varias actrices y empleadas que han asegurado haber sido objeto de acoso sexual y agresión por parte del productor. Weinstein, de 65 años, y Chapman, de 41 años, se casaron en 2007 y tienen dos hijos juntos, India Pearl, de 7 años, y Dashiell Max Robert, 4."Mi corazón se rompe por todas las mujeres que han sufrido un tremendo dolor a causa de estas acciones imperdonables. He decidido dejar a mi marido. Cuidar a mis hijos pequeños es mi primera prioridad y le pido a los medios de comunicación privacidad en este momento ", dice Chapman en una declaración a la revista People.
Tras las primeras denuncias de múltiples mujeres en un informe publicado por The New York Times el pasado jueves, Weinstein, que negó las acusaciones, dijo inicialmente que su esposa estaba de su lado. "Ella está al cien por cien conmigo. Georgina y yo hemos hablado de esto en profundidad ", dijo el productor al New York Post, añadiendo que la diseñadora lo estaba ayudando a convertirse en un "mejor ser humano" y " en pedir disculpas a la gente por mi mal comportamiento".
Ahora, tras el anuncio de la separación de Chapman tras una década de matrimonio, Weinstein ha asegurado a través de un portavoz que apoya su decisión. "Estoy en terapia y, quizás, cuando esté mejor, podemos reconstruir [la relación]", dice la nota del portavoz del productor recogida por Page Six. "Durante la última semana, ha habido mucho sufrimiento para mi familia del que asumo la responsabilidad". “Me senté con mi esposa Georgina, a quien quiero más que a nada, y hablamos de qué era lo mejor para nuestra familia. Discutimos la posibilidad de la separación y la animé a hacer lo que sentía en su corazón”. Y añade: “La entiendo, la quiero y quiero a nuestros hijos y, con suerte, cuando esté mejor estaré en su vida de nuevo”.


Harvey Weinstein y Georgina Chapman, en 2011.
Harvey Weinstein y Georgina Chapman, en 2011. CORDON PRESS


El domingo, Weinstein fue despedido de su poderoso estudio cinematográfico, y desde entonces las acusaciones contra él han ido en aumento. Este martes, las actrices Gwyneth Paltrow y Angelina Jolie le acusaron de haber intentado abusar de ellas cuando sus carreras empezaban a despegar.El productor y la diseñadora británica se conocieron en una fiesta en Manhattan en 2004, el mismo año en el que Chapman cofundada su firma de ropa y poco después de que se divorciara de su primera esposa, Eve Chilton Weinstein, con quien estuvo casado 17 años. En tan solo tres años, sus diseños ya los lucían algunas de las grandes estrellas de Hollywood en las alfombras rojas. Son muchas las voces que ahora también aseguran que el productor utilizó su influencia y sus contactos para que las actrices vistieran la firma Marchesa en las alfombras rojas, con amenazas a intérpretes de no invertir en sus promociones de lo contrario. Por lo que el escándalo sexual de Harvey Weinstein también estaba afectando a la firma.



Rose McGowan / El acoso sexual de Harvey Weinstein

Rose McGowan

 Rose McGowan

El acoso sexual de Harvey Weinstein


Madrid, 18 de octubre de 2017
Rose McGowan fue otra de las actrices de las que se contaba su historia en el artículo de 'The New York Times' que ha desvelado lo que parecía un secreto a voces en la industria de Hollwood. En el reportaje se contaba un episodio de acoso sexual a la intérprete de 'Embrujadas' en la habitación de un hotel durante el festival de Sundance, tras el que Harvey Weinstein compró su silencio. Entonces ella tenía 23 años, y cerró un acuerdo con él por el que recibió 100.000 dólares para no llevar el caso a los tribunales.
Tras saltar la historia, en la que la actriz no quiso a hacer declaraciones, McGowan se decidió a desvelar que fue violada por el productor y, además, lidera en las redes sociales la ofensiva contra el productor y quienes le han tapado todos estos años, dirigiéndose, por ejemplo, a Amazon —asegura que denunció al jefe de los estudios que Weinstein la violó— o a los actores Ben Affleck y Matt Damon, quienes deben su carrera en Hollywood a Weinstein.
Hace un año, McGowan ya dijo en las redes sociales que había sido violada por un jefe de estudio de Hollywood, un episodio que no denunció porque todo el mundo le dijo que no podía ganar el caso. “Una mujer fiscal me soltó que porque yo había rodado escenas sexuales en una película nunca podría derrotar al jefe de un estudio”, denunció.






Ashley Judd / El acoso sexual de Harvey Weinstein


Ashley Judd


Ashley Judd

 EL ACOSO SEXUAL

DE HARVEY WEINSTEIN

Lena Headey, de 'Juego de tronos', ha sido la última en denunciar el comportamiento del productor, al que acusan de abuso intérpretes como Rose McGowan, Gwyneth Paltrow, Angelina Jolie o Ashley Judd


Una de las primeras actrices en hablar públicamente del acoso sufrido por parte de Harvey Weinstein fue Ashley Judd, quien explicó su historia para el reportaje que 'The New York Times' publicó y que desató el escándalo. En el periódico estadounidense, la actriz de 'Siempre a tu lado', relataba que cuando tenía 20 años, y estaba empezando su carrera como actriz, Weinstein la invitó a un hotel en Beverly Hills en el que ella esperaba que tuviera lugar una reunión de negocios. Sin embargo, una vez en la habitación, el productor apareció con un albornoz y le preguntó si podía darle un masaje o si lo podía mirar mientras él se duchaba.


“¿Cómo puedo salir de la habitación lo más rápido posible sin enfadar a Harvey Weinstein?”, asegura la actriz que pensó en ese momento. Años después, Judd aparecería en dos películas de su productora, y en octubre de 2015 contó a la revista ‘Variety’ un episodio vivido en una habitación de hotel en el que no mencionaba nombres, pero aseguraba que un “magnate del cine” la acosó mientras rodaba ‘El coleccionista de amantes’ (1997). “En aquella habitación había mucha diferencia de fuerza y poder”, recordó. Hoy ya ha revelado que se trataba de Harvey Weinstein, el todopoderoso productor de Hollywood que hoy ha sido expulsado de su propia empresa y de la Academia de cine.






Lena Headey / El acoso sexual de Harvey Weinstein

Lena Headey

Lena Headey

El acoso de Harvey Weinstein

Lena Headey, de 'Juego de tronos', ha sido la última en denunciar el comportamiento del productor, al que acusan de abuso intérpretes como Rose McGowan, Gwyneth Paltrow, Angelina Jolie o Ashley Judd


Madrid, 18 de octubre de 2017

Lena Headey, conocida por su papel de Cersei Lannister en la serie ‘Juego de tronos’, ha sido la última actriz en sumarse a la lista de intérpretes que acusan de acoso sexual al productor Harvey Weinstein. "La primera vez que le vi fue en el Festival de Cine de Venecia, donde la película 'El secreto de los hermanos Grimm' [2005] se exhibía en el festival, en cuyo rodaje sufrí un interminable bullying por parte del director Terry Gilliam", empieza el primero de una cadena de mensajes que ha publicado la actriz en su cuenta de Twitter. “En un momento dado, Harvey me pidió ir a dar un paseo hacia el agua, fui con él y se paró e hizo un comentario sugerente, un gesto, yo simplemente me reí. Estaba en shock. Recuerdo pensar que era una broma y decirle algo tipo 'Venga hombre, sería como besar a mi padre. Vamos a tomar algo con el resto’. Nunca más estuve en una película de Miramax [productora de Harvey Weinstein]”.

En un segundo mensaje en su Twitter, Headey habla de un segundo episodio ocurrido en Los Ángeles años después. “Por alguna razón creía que nunca se atrevería a volver a intentar algo conmigo, no después de haberme reído en su cara y decirle que eso no iba a pasar ni en un millón de años. Pensé que respetaría mis límites y que quizás solo quería hablar de trabajo", cuenta a su millón de seguidores en la red social. Tras desayunar, le empezó a hacer preguntas sobre su vida personal que ella trató de desviar hacia otra conversación. “Luego se fue al baño y al regresar me dijo de subir a su habitación porque quería enseñarme un guion. Caminamos hacia el ascensor y la energía cambió, y todo mi cuerpo se puso en alerta, el ascensor subía y le dije a Harvey: ‘No estoy interesada en nada que no sea trabajo, por favor, no pienses que voy ahí contigo por cualquier otra razón’. Nada va a pasar, le dije. No sé lo que me poseyó en ese momento para hablar, solo que tenía un gran sentimiento de que no se me acercara”.

La actriz, de 44 años, termina su historia con una tercera nota. “Se quedó en silencio después de que yo hablara, furioso. Salimos del ascensor y entramos en su habitación. Su mano estaba en mi espalda, me dirigía, sin hablar, me sentí completamente sin poder. Intentó poner la llave y no funcionó, y luego se enfadó mucho. Así que me acompañó de nuevo al ascensor agarrándome del brazo, pagó mi coche y me susurró al oído: 'No le digas a nadie nada sobre esto. Ni a tu mánager ni a tu agente'. Entonces me senté dentro y rompí a llorar”. Pocos días antes de revelar su historia, la actriz tuiteó: “Harvey Weinstein se ha ido. Pero Hollywood todavía tiene un problema”.





“Harvey Weinstein se ha ido. Pero Hollywood todavía tiene un problema”.

Una portada con el cantante que mató a la actriz Marie Trintignant revuelve Francia


Marie Trintignant

Una portada con el cantante que mató a la actriz Marie Trintignant revuelve Francia

La revista 'Les Inrockuptibles' se disculpa tras la oleada de críticas por dar protagonismo a Bertrand Cantat, que acabó con la vida de su novia a puñetazos


SILVIA AYUSO
París 18 OCT 2017 - 10:50 COT





El músico francés Bertrand Cantat, en el juicio por el asesinato de Marie Trintignant, en 2004.
El músico francés Bertrand Cantat, en el juicio por el asesinato de Marie Trintignant, en 2004. REUTERS

Si hay algo que ha mostrado el caso Weinstein es que la tolerancia ante los abusos de hombres contra mujeres está llegando a su límite en muchas partes del mundo, como en Francia. En plena oleada de revelaciones sobre los actos cometidos por el productor estadounidense durante décadas, que también afectó a actrices francesas, la revista cultural gala Les Inrockuptibles ha  tenido que pedir disculpas por dedicar su portada de la semana pasada a Bertrand Cantat. El cantante es el líder del grupo de rock francés Noir Désir. Pero también es el hombre que mató a puñetazos hace 14 años a su novia, la actriz Marie Trintignant, un crimen por el que fue sentenciado a ocho años de prisión —cumplió solo la mitad de la condena— y que le ha convertido en un símbolo del maltrato en este país, donde 123 mujeres murieron por violencia machista el año pasado.

miércoles, 18 de octubre de 2017

Juego de tronos / Detalles de una escena sexual

Tyrion Lannister (Peter Dinklage)


Juego de tronos: el director explica los detalles de esa escena sexual


Jeremy Podeswa desvela en una entrevista cómo su equipo 
y él planificaron una de las secuencias clave de la última temporada.


Quizá no tuviéramos el rostro de preocupación de Tyrion Lannister (Peter Dinklage) mientras observaba la puerta del camarote de Daenerys Targaryen (Emilia Clarke) en el último episodio de la séptima temporada de Juego de tronos, pero la escena sexual entre Jon Nieve (Kit Harington) y ella sin duda provocó... sentimientos enfrentados. Al fin y al cabo, ya no eran Jon y Dany, pues en paralelo estábamos recibiendo la confirmación de que quienes yacían eran sobrino y tía: Aegon y Daenerys Targaryen.
Para una escena tan importante como peliaguda, la planificación de creativos, técnicos e intérpretes tenía que ser perfecta. Y para entender las decisiones tomadas para el rodaje de la secuencia, el director del último episodio, Jeremy Podeswa, comentó este martes en una entrevista para el portal Indiewire algunos de los detalles más relevantes de la misma.
"Con la escena entre Jon y Dany lo importante para mí era que no fuera lasciva de ninguna forma, que hay un trasfondo muy fuerte detrás de la escena", dijo Podeswa. "Fue rodada de forma muy, muy sencilla. Es básicamente una sola toma continua a Jon y Dany y luego un muy importante intercambio de miradas a media altura. Y después un plano mirando a Jon y un plano mirando hacia abajo a Dany. No se trataba de rodar una gran escena de sexo. Una vez están haciendo el amor, esa es la historia. No hay ninguna razón para insistir en ello".
La explicación de Podeswa ayuda a explicar la sencillez del momento. Es también aparte una forma de desquitarse de las posibles críticas por rodar una escena de incesto de la forma menos, ya lo dice él, lasciva posible. "La verdadera historia dentro de la historia era realmente lo que estaba pasando en sus ojos... Hay un entendimiento entre ellos que, incluso sabiendo de alguna forma que no deberían estar haciendo eso, no pueden no hacerlo. Hay un elemento del destino que les ha unido y no pueden lucharlo".
En cuanto a los protagonistas, Clarke y Harington tienen sus propios debates sobre su relación en la serie. "Normalmente empiezas una película, conoces a tu [coprotagonista] por primera vez y desarrollas una química durante ese tiempo", dijo Harington en una entrevista con Entertainment Weekly. "Pero si conoces a alguien desde hace siete años y has compartido este viaje increíble ... como que alucinamos con ello. Yo le decía [a Clarke]: '¿Cómo es la tensión sexual en esta escena?'; y ella me decía: '¡Deja de hablar de tensión sexual!'". Clarke confirma la anécdota: "Sí, [yo le decía:] '¿Podrías parar? Sólo pon un poco de ojos sexis y deja de hablar todo el rato de química sexual'".
Sobre la escena de sexo en sí misma, Clarke tuvo la mejor sentencia: "Me encanta que cuando llegamos al salseo acabara siendo una hermosa aceptación silenciosa a lo... sep [traducción literal de yep, que es una versión coloquial anglosajona del yeah; o , en español]".

Juego de tronos / El invierno está aqui



GAME OF THRONES
WINTER IS HERE



Juego de tronos / Gwendoline Christie


Game of Thrones 
Gwendoline Christie



Sansa Stark / La verdadera reina en el Norte

Sophie Turner

En defensa de Sansa Stark,

 la verdadera reina en el Norte


Ha sido el personaje que más ha sufrido y aprendido a lo largo de la serie, su inteligencia y su perspicacia son incontestables y ha salvado a los suyos varias veces, pero aún hay quien la ningunea.


PALOMA RANDO
28 de agosto de 2017 / 5:00


“¿Crees que le gustaré a Joffrey? ¿Y si piensa que soy fea?”. Esas son las primeras palabras que escuchamos por boca de Sansa en el primer episodio de Juego de tronos. Catelyn le está cepillando el pelo y las dudas: “Si no lo cree es que es estúpido”. Y Sansa sigue ensimismada: “Es tan guapo. ¿Cuándo nos casaremos? ¿Pronto o tendré que esperar?”. Catelyn intenta rebajar el entusiasmo de Sansa recordándole que su padre aún no ha dicho que sí a la oferta matrimonial presentada por Robert Baratheon. Pero Sansa insiste: “por favor, haz que papá diga que sí, por favor, por favor, es todo lo que he querido nunca”.

martes, 17 de octubre de 2017

The Big Bang Theory / Kaley Couco




THE BIG BAN THEORY
Kaley Couco






The Big Bang Theory / La gente necesita desesperadamente reírse

Chuck Lorre: “La gente necesita desesperadamente reírse”

El creador de 'The Big Bang Theory' tiene otras dos series en cartera







Chuck Lorre.
Chuck Lorre. GETTY

Es el hombre detrás de dos de los grandes éxitos de la comedia televisiva de los últimos tiempos: The Big Bang Theory y Dos hombres y medio. El nombre de Chuck Lorre (Nueva York, 1952) está vinculado al humor desde hace treinta años. Su fortuna está valorada en más de 600 millones de dólares (507 millones de euros). Recibe a EL PAÍS en un hotel de Londres. Habla con calma, pensando las palabras, serio pero intercalando alguna carcajada. En breve, cuatro series en antena tendrán su firma: MomThe Big Bang Theory (ambas en TNT), El joven Sheldon (precuela de Big Bang centrada en el personaje de Jim Parsons que Movistar Series estrenará el 26 de septiembre) y Descolocados (el 25 de agosto en Netflix).